INTERVENIR WIKIPEDIA

Hola a todos: mi trabajo para la Wikipedia será la reseña del libro de Nuria Varela “Íbamos a ser reinas. Mentiras y complicidades que sustentan la violencia contra las mujeres.” Varias son las razones por las que elegí este tema: en principio, en el mundo académico hace falta información respecto a obras que hablen de realidades mundiales con el fin de hacer conciencia sobre nosotros y nuestro entorno y la violencia de género es uno de los males del siglo.
Nuria Varela es una gran escritora y periodista que ha destacado en la promoción y discusión de leyes que beneficien la igualdad de género en España, y de manera colateral, ha abierto el debate a muchas injusticias que son comunes para todos los países. Por eso considero importante que se promueva y difunda su obra.

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El libro en cuestión “Íbamos a ser reinas…” no se encuentra reseñado en la Wikipedia y al realizarlo, pretendo que se despierte el interés por conocerlo, leerlo y analizarlo. Además, este tipo de libros debe ser parte de lo que deberíamos leer en la universidad, para evitar que ocurra, para darnos cuenta de si lo generamos y para buscar alternativas a ello (de formación, de instrucción, hasta de terapias). No se vale cerrar los ojos, el primer paso es ver la realidad y considero que este libro es una gran guía. Gracias a todos por leerme.

LA WIKIPEDIA: DEJENOS JUGAR

La Wikipendia es un proyecto universal en el cual se intenta incluir todo el conocimiento existente a través de la colaboración de cualquier persona interesada. Sus cinco pilares se pueden resumir de la siguiente manera:
a) Es una enciclopedia digital, no un diccionario.
b) Tiene un punto de vista neutral.
c) Su contenido es libre, se puede distribuir y modificar con libertad.
d) Sus normas de etiqueta tienen como objetivo evitar agresiones entre colaboradores. Respeto al trabajo de los demás.
e) Sus normas no son limitantes, todo se escribe para la posteridad, así que si bien todo es válido, hay que tener cautela.

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Su nombre proviene del wiki, una palabra hawaiana que significa wiki y hace referencia a un programa de software libre cuyo mecanismo de acción permite elaborar y editar cualquier página para cualquier usuario en cualquier parte del mundo. su objetivo es que la información se vaya nutriendo con el contacto y colaboración de usuarios, quienes pueden validar fuentes, información, etc.
Sara Boxer explica que la wikipendia es la plataforma de información por excelencia ya que permite pasar de un tema a otro mediante los enlaces que existen en cada artículo y con ello se accede rápidamente a un conocimiento más amplio. Para dar un mayor y mejor sustento a lo anterior, surgen lo wikiproyects, los cuales son acciones de grupos editorialistas dentro de la misma enciclopedia para desarrollar áreas de conocimiento específicas, al mismo tiempo que modifican u organizan la información al respecto.
En medio del debate sobre la veracidad de la información, surgen dos corrientes editorialistas la inclusionista, que aboga por incluir todo tipo de información, incluso la considerada banal, y los exclusionistas, quienes insisten en cuidar que la información sea científica y comprobada, eliminando aquello que no es importante para el crecimiento humano.
Controversias aparte, Paul Dugid considera que todo artículo debe ser revisado por un experto para asegurar su fiabilidad, y eso no se puede asegurar como el uso de software libre, la comunidad escribe pero no tiene la verdad absoluta. Por supuesto, este no es el objetivo, pues para entender el funcionamiento de la wikipendia hay que observarlo desde el punto de vista de hacer las cosas diferentes, en una constante interacción entre escritores y editores, y la validación del conocimiento se da precisamente en el espacio de ese proceso de discusión y edición.
Por su parte, Larry Sanger distingue entre el conocimiento útil y el fiable dentro de esta enciclopedia, al afirmar que el primero contribuye a aumentar nuestro acervo cultural y es el mayoritario, mientras que el segundo es cuestionado por el propio proceso de creación.
Un ejemplo de lo anterior fue la acción de William M. Connolley quien aprovechaba este espacio para escribir información que manipulaba respaldado en su especialidad. Aunque fue sancionado, evidenció lo fácil que es manipular y subir información que no contribuía al conocimiento general.
Esto nos lleva a otra cuestión: saber leer, tener el criterio suficiente para distinguir entre la información correcta y aquella con falta de validez. Además, siguiendo el razonamiento de Terricabras, habría que determinar los criterios de verdad en los que se basa la información y tener cuidado en quién lo dice, cómo y por qué. La verdad es un concepto creado en colectividad y requiere de análisis, contraposición de argumentos y percepción de lo que se dice, y trasladar eso a la wikipendia es algo delicado.
A pesar de sus detractores y de que en la escuela suelen decir NO a la consulta en la wikipendia, existen muchos datos generales sobre historia, literatura, personajes, ciencia exacta, etc. que he leído y me abren ventanas para investigar más, incluida la bibliografía sobre diversos temas o personajes, lo cual me ha ahorrado mucho tiempo. Pero por otro lado, dado la forma de creación, suelo tener precaución en su uso y recomendación. Creo que quien participa como editor, escritor o investigador en esta enciclopedia debe hacerlo con responsabilidad y respeto hacia los demás, porque independientemente del tema elegido, es una contribución al conocimiento de todo el mundo (literalmente).

Referencia bibliográfica: Arias, M. “Planeta Wikipendia”. Hipertexto.

VERDAD · CONOCIMIENTO

Vivir dentro de una sociedad nos marca no solo pautas de comportamiento, sino el desarrollo de ideas y conocimientos en las cuales no siempre razonamos. Somos seres colectivos, influenciados por nuestro contexto social, histórico y cultural y por supuesto, por aquellas tendencias ideológicas que perman nuestra existencia.

Con este panorama en mente y siguiendo la línea de discusión del módulo, partiremos de la pregunta ¿qué significa la verdad? para abordar el texto de Terricabras.
Verdad y conocimiento son dos términos entrelazados con varias implicaciones. En principio, la existencia de “verdades” generales, únicas, que son transmitidas en una sociedad masificada y se espera sean reproducidas sin cuestionarse.
¿Y el factor humano? Somos seres inquietos, pensantes, cuestionadores por naturaleza, pero se nos olvida que podemos ser críticos y propositivos. Por eso analizamos desde diferentes perspectivas cuales son aquellas características que producen un conocimiento verdadero, o dicho de otra manera ¿cómo decido quien tiene la razón?
Existen una serie de criterios para elegir, y eso va acompañado de la pertenencia a un grupo social de ideas más bien fijas, o por la insistencia individual de poner a prueba la capacidad de raciocinio y de argumentación. Todo esto se reflejará en acciones cotidianas, en esos puntos de análisis de situaciones concretas y básicas que requieren no sólo del entendimiento sino de aplicaciones para resolver problemas, o solo entender lógicas internas.
Cuando el problema o situación es claro y concreto es fácil determinar los criterios, por ejemplo si elegimos entre mermeladas, la de origen orgánico tiene las ventajas de ser saludables, de procesos libres de pesticidas y conservadores y su elaboración es amigable con el ecosistema. Claro y simple, pero si se trata de apoyar un caso de eutanasia como derecho humanitario, porque la persona no sólo sufre dolores espantosos sino que su calidad de vida es ínfima y eso es imposible de entender por quienes están a su alrededor, los criterios se vuelven difusos, se requiere no solo la opinión de médicos sino de quienes observan día tras día el deterioro emocional y físico de la persona, sin contar la voz del propio enfermo.
Como vemos, a veces se requiere de opinar, argumentar e interpretar. Recrear el contexto de la manera más objetiva posible y a partir de ahí elegir. Cabe señalar que las decisiones pueden ser más difíciles pero no por ello irracionales.
Aquí entran otros conceptos sobre la verdad: las medias verdades o las verdades a medias, y aunque en palabras del autor están relacionadas, tienen una diferencia sutil pero medular: las primeras hacen referencia a la manipulación, a esconder parte de la verdad para conseguir algún fin en particular, mientras que las segundas señalan que no se conoce la verdad en su totalidad. El ejemplo que pone el autor y me parece excelente, es el de un juicio legal, ya que en el proceso cada una de las partes utilizarán argumentos para presentar los mismos hechos a favor o en contra de la parte acusada, y será el juez o el jurado quienes decidan luego de analizar e interpretar, cual es el razonamiento verdadero.
En el mismo tenor entra el personaje del testigo, el cual contará su verdad, su testimonio, tal y como lo vivió, pero será contrapuesto con otros testigos para de ahí deducir la validez de su razonamiento. Así funciona en la vida cotidiana, de manera constante contraponemos argumentos de las distintas partes implicadas y evaluamos las razones expuestas para decidir cuáles son las adecuadas.
En este sentido tendríamos que hablar de verdad relativa y relacional, porque si hablamos de recuperar e interpretar argumentos y situaciones diversas, se abordarían las teorías sobre la verdad con la relatividad de responder a ciertos criterios. Por otro lado, las interrelaciones humanas son imposibles de ignorar y ello nos lleva a la construcción de verdades relacionadas, es decir, lo mismo entre criterios que ante dichas interrelaciones.
Ante este panorama, ¿cómo debemos actuar profesionalmente? No basta establecer criterios generales para delimitar objetivos y acciones, hay que tomar en cuenta el contexto y a los actores que intervienen en él. Dentro de la mercadotecnia el reto es afianzar nuevas formas de entendimiento entre consumidores y productores de bienes y servicios, porque nuestro contexto cambia rápidamente y quiero ser parte de un movimiento más amplio, que integre nuevas formas de interactuar y construya imaginarios colectivos con nuevos conceptos, con ideas innovadoras y crecientes a las demandas nuevas y por descubrirse.
La búsqueda de la verdad en mi área se compondrá de añadir argumentos y situaciones, al mismo tiempo que el factor humano toma protagonismo pero no como estereotipo o como algo ya determinado, sino como un concepto, verdad o conocimiento en constante evolución y crecimiento.

El caso de los Friedman

A través de este documental podemos percibir en forma clara la complejidad del tema que nos ocupa: el problema de la verdad. Como lo hemos visto con los diferentes autores estudiados, el cúmulo de experiencias, las creencias inculcadas en nuestras familias y aquellas que se van creando en colectivo, así como las premisas de lo que significa la validez de un conocimiento y, por supuesto, la percepción de la realidad en diferentes niveles, todo el conjunto, pondrá a prueba en tela de juicio lo que significa la verdad.
Una familia normal, ordinaria, en apariencia estable y socialmente funcional, toma de pronto los titulares de una comunidad amplia por un tema perturbador: la pedofilia. En efecto, al ser acusado el padre de pedófilo y marcar la complicidad de uno de sus hijos como víctima y victimario, se observa un entramado social y familiar complejo que rebasa la gama de valores para convertirse en un acuse mediático de ideas y situaciones forzadas desde el punto de vista legal.
El caso comienza con el seguimiento de pornografía infantil vía correo postal, desembocando en una serie de acusaciones de abuso infantil. Sin embargo, lo controversial y peligroso es la forma como se presenta el caso ante los ojos de los demás. Las entrevistas realizadas por los investigadores demuestran una presión inusitada para las posibles víctimas, quienes en muchos momentos solo asienten ante las afirmaciones de los policías, generando la duda de si fueron o no abusados. La familia Friedman, en el ojo del huracán, muestra un deterioro interno también contradictorio, pues los hijos se manifiestan en apoyo total al padre y la esposa, aunque traslapa elementos de abuso y misoginia de parte de Arnold, sufre un proceso de alejamiento y termina dudando de la inocencia de su esposo, lo que provoca una reacción de rechazo de parte de sus hijos.
Mención aparte merece el comportamiento de Jesse, el hijo acusado de los mismos crímenes de su padre y quien cumplirá una larga condena por ello. Con una apariencia tranquila y desinhibida, no parece mostrar preocupación ni por las acusaciones ni por el hecho mismo de ir a la cárcel. Uno llega a preguntarse si es o no culpable, o si presenta algún tipo de enfermedad patológica desde la cual no comprende la magnitud de los hechos de los que se le acusa. También nos hace cuestionarnos respecto a la integración misma de la familia, donde hechos morbosos o de franca indignidad son mostrados como algo natural y normal, además de esa complicidad indirecta desde la cual la esposa, por ejemplo, calla un comportamiento anormal y además lo permite al no cuestionarlo. Digo, me resulta difícil suponer que ella ignoraba las inclinaciones de su esposo.
Por otro lado, ¿Cuáles son las acusaciones reales y cuántas las fomentadas a partir de los interrogatorios? Las entrevistas muestran contradicciones respecto a la percepción de haber o no sido abusados, en varias de ellas pareciera que solo quieren terminar con eso y que no se les moleste más, y por ello prefieren asentir ante planteamientos ya desarrollados. Esa es la percepción de la justicia en México, donde se crean o “recrean” culpables que satisfagan la indignación general y se vean como hechos concluidos.
Legalmente no parecen existir evidencias claras en contra de Jesse, y sin embargo, se declara culpable de los cargos, cabe preguntarse si porque se sentía culpable o por terminar con el circo mediático. Haber sido víctima potencial de las inclinaciones de su padre, y después testigo presencial de acciones sutiles o directas en contra de otros niños, le deja cuando menos la posibilidad de actuar contra la dignidad humana y la inocencia de niños cuya edad no les permite comprender el funcionamiento de su sexualidad.
El problema de la verdad en este caso es cuando se trata de abordarla de forma general o central. Las maneras contradictorias de presentarla inducen a verdades parciales, que tienen que ver con esas nociones de creencias y conocimientos colectivos entre diferentes grupos sociales. Cada contexto nos determina ciertos pensamientos y en este caso, todo se vislumbra contradictorio, poco claro. Probablemente fueran culpables, aunque no de todos los cargos ni de la magnitud de los mismos, entonces la culpabilidad aceptada y el consabido castigo ¿fue un paliativo social en el caso de Jesse? Y en el caso de Arnold ¿fue un acto de justicia social o de autoexpoliación personal? No queda claro si las confesiones desde la cárcel tenían como objetivo minimizar la condena publica del hijo, o exhibir un tipo de justificación para sus propias inclinaciones. En cualquier caso, la condena hacia la pedofilia seria la verdad absoluta que se deduce del documental.

CREENCIA Y CONOCIMIENTO EN MERCADOTECNIA

Para este segundo trabajo integrador, buscaré la manera de integrar los conceptos claves de los autores con algunos ejemplos prácticos de la vida cotidiana. La discriminación hacia la mujer, esa forma de lanzar y promover estereotipos que destruyen la autoestima y nos hace plantearnos quienes somos en medio de un ambiente adverso; la debilidad de un estado de derecho que se manifiesta, entre otras formas, por las desapariciones forzadas y la nula acción de las instituciones; el apoyo a los pequeños productores en el campo, por ejemplo, aquellos que producen productos orgánicos. Cada una de estas situaciones son ventanas que nos hablan de la complejidad de nuestro entorno, donde el país se refleja como un ambiente de contrastes y situaciones que son perpetuadas por las creencias erróneas, colectivas en forma lamentable, al mismo tiempo que representan un área de oportunidad para actuar, mirar y criticar en forma activa, no sólo con palabras sino con acciones. Cada uno es responsable de sí mismo, y decidir influir en nuestro entorno para mejorarlo y provocar que existan espacios de integración y desarrollo social para todos, es una actitud que debe multiplicarse.

Ahora bien, la expectativa principal de quien estudia y quienes trabajan en mercadotecnia, es desarrollar un conocimiento tal de su cliente, su producto y el público a quien va dirigido, que esto lo conduzca a recrear una modalidad de vida ya sea real o ficticia, pero identificable con el yo colectivo. En muchas situaciones, esto toma un cariz poco ético ya que se pueden manejar estereotipos, valores, situaciones e ideas contrarias a una sana convivencia.

Comenzaré por señalar que en todos los procesos del conocimiento nuestra mente participa de manera activa, sintetizando y analizando la información que le llega del entorno. Por supuesto, en este proceso cognitivo tiene lugar una revolución que contrapone aquello que conocemos o pensamos, con la información que nos llega continuamente y de esa manera nos deslizamos hacia nuevos conocimientos, para lo cual debemos desechar aquello en lo que creíamos previamente. Al respecto estoy convencida de que siempre será deseable renunciar a ciertos pensamientos cuando éstos no cuestionan las injusticias, el poder mal habido, la denigración humana.

El filósofo español José Ortega y Gasset nos introduce a la distinción de dos términos importantes, la idea y la creencia. Mientras la idea es para él algo que se le ocurre al ser humano sobre esto o aquello, y cada prójimo lo asimila y lo repite aceptándolo, la creencia es el continente que constituye nuestra vida, y por ello carecen de contenido particular dentro de ésta. Las creencias no son ideas que tenemos, sino ideas que somos. De la misma manera, la idea-creencia no la producimos los individuos, ni la formulamos o discutimos, no la propagamos, no la sostenemos.

Para reconocer nuestro mundo debemos admitir que lo hacemos a través de un pensamiento creado, en el cual intervienen diversos actores de nuestro entorno, incluyendo aquellos apartados de supra-conocimiento impuesto desde la esfera de la ideología, donde nos hacen partícipes de comportamientos “adecuados” para el sistema en el cual nacemos y vivimos, de preferencia sin cuestionarlo. Los comportamientos anormales (de crítica, reposicionamiento o búsqueda de opciones novedosas) se observan como peligrosos y por ello deben ser reprimidos o, mejor aún, encauzados.

La mercadotecnia posee una serie de técnicas, líneas y metodología capaces de ayudar a perpetuar el sistema de creencias establecido o romper con los convencionalismos y marcar la pauta hacia nuevos espacios de conocimiento y verdad. Su influencia puede constatarse a nivel individual o colectivo, por el simple hecho de la persuasión hacia las ideas que quiere introducir y desarrollar.

Es aquí donde entra nuestra formación, el cúmulo de conocimientos que afinquemos como individuos y profesionistas, pero sobre todo el enfoque que queramos imprimirle a todas nuestras actividades para marcar una diferencia en la sociedad, al mismo tiempo que posicionamos un trabajo creativo, novedoso, con expectativas globales, pero cargado de valores y sentido ético.

Luis Villoro resalta el hecho de que el conocimiento debe partir de creencias que sean válidas en la realidad y que permitan actuar en ella. Para él “las razones son los eslabones con que la inteligencia alcanza la verdad y la amarra, que asegura el éxito de nuestra práctica”.

Uno de los aspectos más utilizados en mi carrera es el uso de estereotipos sociales, culturales y hasta políticos, para resaltar cualidades o fines de uso de los productos que se promueven. La publicidad es una de las herramientas más importantes de la mercadotecnia y cumple el complejo rol de presentar una realidad (que será asertiva o no), con la cual se identifique un grupo sociocultural de consumidores.

Por supuesto, y tal como lo señala Pablo Fernández, las diferentes etapas históricas están permeadas por conocimientos colectivos que ayudan no solo a entender sino a utilizar los objetos como base para eliminar o minimizar los vacíos que existen a nuestro alrededor. Estos vacíos pueden tener un carácter existencial puesto que en un estadio en el que se considera que las necesidades de objetos que se utilizan en la vida cotidiana están cubiertas en forma masiva, sigue existiendo la necesidad emocional de disfrutar de una realidad alterna, que nos permita sentir y percibir a un ritmo interior, con total libertad, con el disfrute de todos los sentidos, pero sobre todo, con la posibilidad de recrearnos como elementos participativos de un mundo distinto al cotidiano. Entra en juego en este aspecto las distintas manifestaciones del arte, la producción de películas y el desarrollo musical, en los cuales participamos en forma total, como individuos completos, y eso permite tomar acciones en espacios más inmediatos donde podemos influir con nuestras ideas y conocimientos.

Al respecto, y retomando el título de este artículo, no basta hacer bien nuestro trabajo y posicionar una marca o un producto a costa de lo que sea. Considero que es necesario actuar con ética, con verdaderos valores y con las ganas de generar nuevas formas de comprender nuestro mundo. En muchos sentidos, esto puede verse también como una trasgresión, ya que renunciamos a creencias impuestas e imprimimos una fuerza inusitada en generar nuevas ideas basadas en conocimientos reales que aborden la equidad y la justicia en todos los sentidos.

Por ejemplo, actuar como hombres o como mujeres en nuestra sociedad, parte de una serie de creencias arraigadas que limitan nuestras actitudes y moldean la forma de interactuar. Las mujeres deben ser bellas, estéticas, dulces, femeninas y de una inteligencia no polémica, en síntesis, un disfrute para los sentidos. Por su parte, los hombres deben ser seguros, impositivos, dominantes y competir continuamente por una posición en cualquier lugar en el que se desarrolle, incluyendo su mismo género.

¿A dónde conducen estas creencias? A la masificación del dominio de un género sobre otro, donde los hombres tratan a las mujeres con inferioridad y eso se trasluce en el trato que se recibe, se le considera una posesión, se le cuida como si fuera una niña o alguien que no puede defenderse o hablar, querer o desear por sí misma, se le somete al criterio del compañero, del amigo, del jefe, de la institución, de la sociedad y se le indica cómo ser, actuar y hasta vestir. La publicidad perpetúa ese juego de roles y los lleva al extremo de la “cosificación”, donde nos volvemos cosas, objetos, sin respeto alguno por el otro.

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Como menciona mi compañera Mariana Arpio, “la creencia de que la violencia machista es algo inevitable y que no se puede hacer nada al respecto, fundamenta la formación y educación de l@s habitantes de México, teniendo esto un impacto serio en muchos otros problemas graves del país”.

La conciencia de ser mujer comienza con el respeto hacia nosotras, a valorarnos en forma individual y como colectivo, a solidarizarnos con las causas que nos involucran y a marcar la diferencia para influir en niñas y niños con una nueva visión, la de tener relaciones justas y equitativas para todos. Como lo dice Mercedes Valdivieso: “La palabra feminismo es además para mí absolutamente legitima en su uso, porque a través de su ismo se hace una llamada urgente a hombres y mujeres para que ayuden a instaurar la armonía de una voz, ojala común, que no discrimine, que no excluya, sino que nos una a nosotras y a ellos en pro de una humanidad integrada”.

Luego entonces, ¿por qué no promover con los clientes y los productos que quieren posicionar maneras novedosas de abordar un mercado global pero justo? Implica más trabajo para l@s profesionistas, esto es, investigar, conocer, puntualizar, crear, pero eso es justo lo que hacemos ahora mismo en la escuela, vivir y reflexionar en el mundo que nos rodea, el cual nos influye pero que al mismo tiempo nosotros influimos.

En otro tenor, es claro que mis conocimientos tienen aplicaciones que no sólo pueden generar dinero, sino apoyo solidario a causas sociales. Las campañas que se realizan para denunciar las desapariciones forzadas, para exigir resultados a las instituciones encargadas, chocan con un tremendo aparato de publicidad alterna desde cuya óptica, “aquí no pasa nada”, mientras la sangre de inocentes se derrama y los corazones de padres, hermanos, familia, amigos, simplemente se destrozan. Como lo menciona Karla Hidalgo en su blog, “el mismo Estado participa en esos hechos”, así que “¿cómo se puede confiar en un gobierno que desaparece a su gente?” De manera similar yo diría, ¿cómo podemos confiar en un aparato de comunicación masiva que nos vende imágenes e ideas contrarias a una sana convivencia? Solo dudando nos acercaremos a la verdad, pues a través de la duda las acciones se multiplican y es la mejor arma que tiene los familiares y amigos de víctimas desaparecidas para encontrarlas, como bien lo menciona Lucia roll. Pero la duda debe ser general, como sociedad se debe exigir respuesta y reparación de daños. Es momento de tomar la decisión de actuar en congruencia con nuestras ideas y con la mente que formamos en las aulas de clase. Mente y acción son una sola en cada persona, solo nos falta tomar partido.

Son artistas independientes, diseñadores gráficos, mercadólogos y publicistas freelance quienes participan en campañas alternas para cuestionar, proponer e impulsar un mundo donde nos preocupemos por el otro, por sensibilizarnos con el dolor ajeno y compartir lágrimas de indignación, por alzar la voz en contra de quienes oprimen y maltratan con total impunidad, pero también por proponer hábitos de consumo y de vida saludable no sólo para el consumidor final sino para aquellos pequeños productores que ponen su alma en su trabajo y realizando esa actividad, cuidan del ecosistema, de la tierra, las plantas, los animales, la vida. El campo requiere apoyo, muchas familias y comunidades pueden desarrollar proyectos productivos que respeten su cultura, sus formas de convivencia, de ser y pensar, al mismo tiempo que contribuyen al desarrollo económico del país, un ejemplo de ello es la agricultura orgánica y en mi caso soy una futura profesionista que podría apoyar estos proyectos para afianzarlos y promoverlos en mercados locales, nacionales e internacionales.

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En la medida que seamos conscientes de nosotros mismos, de que la prioridad es vivir de la mejor manera buscando la armonía en todos los aspectos que nos rodean, entonces nuestras actitudes hacia los otros encontrarán un eco general, porque las buenas intenciones se convierten en nada si no las canalizamos positivamente hacia la sociedad de la que formamos parte; seamos congruentes y críticos, no solo en el papel o en el aula de clases, sino en cada acción que emprendamos, en cada foro que participemos. Busquemos la forma de cambiar lo que no nos gusta del mundo, comenzando con nosotros.

BIBLIOGRAFÍAS:
Fernández Christlieb, P. (2002) Psicología colectiva de las cosas y otros objetos. Psicología Social, Revista Internacional de Psicología Vol  1. No. 1 Pp. 9-20
Ortega y Gaset, J. (1934) Ideas y creencias. Mimeo.
Valdivieso, M. (1992) Mujer y creación. Ediciones universitarias. Universidad Católica del Norte. Chile.
Villoro, L. (S/F) Creer, saber conocer. Mimeo.
Blogs:
Arpio, Mariana. https://arpiomariana.wordpress.com/
Hidalgo, Karla. https://hidalgok.wordpress.com/
Roll, Lucia. http://luciarolls.blogspot.mx/

Psicología de bascosas y los vacíos existenciales

Pablo Fernández retoma en esta lectura su preocupación por la forma de percibir y sentir que utiliza el individuo para acceder a los objetos. Hace un recorrido histórico desde la Edad Media y hasta el siglo XX para esclarecer este proceso y regresar a una premisa original: la percepción de una realidad a través de las cosas creadas y la necesidad de llenar un vacío.
El autor señala que en la Edad Media existen pocos objetos, la vida es más sencilla y no existen suficientes cosas para todo lo cotidiano, pero su naturaleza es completa, lo que hoy se denominaría holística. Los objetos se perciben en su totalidad por un individuo también total, de ahí que se les conceda una naturaleza sagrada. A este proceso de conocer se le conoce como frenesí y daba el mismo status al objeto que a las personas. Un dato curioso e ilustrativo tiene que ver con el color rojo, el cual, con varias tonalidades y combinaciones se convirtió en el color que representa la nobleza y sacralidad (como el purpura de pontífices y cardenales). Lo hacían un poco para desprenderse de su entorno verde, cotidiano y sencillo. Este es un ejemplo de cómo se desarrolló un conocimiento colectivo para toda una sociedad durante un periodo histórico. Además, el hecho de que en esta época existan pocas cosas hace que se perciba un vacío por llenar.
Conforme avanza la civilización, los objetos empiezan a producirse en alguna escala para cubrir las necesidades cotidianas y eso conduce a que se reconozcan los sentidos como el medio real para descubrir, comprender y percibir el objeto. Ya no es un todo, pero sigue partiendo del individuo. Primero aparecen los objetos ópticos, después los objetos acústicos, luego el olfato, y en cuarto lugar el gustativo.
Con la aparición de cada vez más objetos fue necesario comenzar su clasificación, allá por el siglo XVIII, al mismo tiempo que aparece la primera definición para los términos de percibir y sentir, donde el primero hace referencia a conocer el objeto en cuestión fuera del sujeto que le observa, mientras el segundo parte de las sensaciones internas del individuo.
Será hasta las sociedades industrializadas cuando la psicología de las cosas alcance su máxima expresión con la producción masiva de cualquier insumo; aquí se aparece una situación paradójica: ya todos los sujetos tienen todo lo que necesitan, ahora existe el vacío existencial. Esto fue en el siglo XIX.
Con todo ya inventado y masificado, el siglo XX solo puede hacer una cosa: contarlo. Aparecen datos de todo y por eso la contabilización refleja números fantásticos y estadísticas de cualquier cosa, apareciendo también el mueble que, al igual que el cofre medieval, guarda todo un mundo en su interior: la computadora. No hace falta percibir con los sentidos, sabemos que existen 60 mil colores que el ojo humano no ve pero que se han registrado, 25 mil aromas registrados por sensores especiales y no por el olfato humano, en este sentido casi se puede hablar de una creencia, aunque basada en argumentos de medición con aparatos diversos. La ciencia de la información tiene un auge considerable. Paradójicamente parece acrecentarse el vacío interior y los individuos regresan al frenesí, cuando disfrutan de alguna obra de arte, película o música que logra abstraerlos de su mundo cotidiano al mismo tiempo que sus sensaciones corporales se incrementan en esta acción. Ante este panorama, el autor se decanta por el rescate de una psicología colectiva, la cual continúe esa línea de percepción de frenesís, y que los individuos retomen la percepción y sensación al acceder al mundo de los objetos con una visión completa de sí mismos.
Es interesante la utilización del objeto como hilo conductor de un texto histórico. Las diferentes etapas hablan también de conocimientos que se construyen con las sociedades, la difusión de las ideas toma varios caminos según se pueda realizar, pero siempre hay lo mismo personajes que grupos humanos interesados en generar saberes colectivos.
Ahora mismo, en la era de la información, la difusión es más rápida y el conocimiento es demasiado para un solo individuo, por eso la computadora es una gran aliada, pero eso no quita que busquemos la forma de disfrutar de nuestro mundo y de adquirir nuevas formas de pensar, ahora como mundo global, donde las creencias todas se conviertan en nuevos planteamientos de comprensión. Por ejemplo, la cuestión ecológica, donde sabemos que nuestro planeta se está agotando y se emprenden acciones basadas en estudios concretos para cambiar acciones individuales, de grupo y como sociedades; cada acción, cada idea que difundimos tiene como objetivo repensar nuestro momento histórico para intentar dejar un planeta más sano a las generaciones que nos seguirán.

Bibliografía
Fernández, P. (Julio-Diciembre 2002). “Psicología colectiva de las cosas y otros objetos”. Psic. Soc. Revista Internacional de Psicología Social, Vol. 1, Núm.1, BUAP, UdeG, UAQue, UdeSonora, UdeNL, UAM-I, UAdeSinaloa, UV. Pag. 9-20

Creencias válidas y conocimiento

La humanidad desarrolla la ciencia y el conocimiento como una manera de transformar y comprender su entorno. Para Luis Villoro, el conocimiento en sí mismo representa un proceso psíquico individual, pero también tiene un aspecto colectivo que se desarrolla dentro de una sociedad al conjuntar creencias válidas que funcionan para todos.
Para el autor, es importante distinguir que un conocimiento es válido cuando tiene una base en la realidad conceptual, y no en la medición de las causas de fenómenos sociales. En este sentido, la filosofía se encargará de replantear nuestras creencias, de ponerlas a prueba para generar nuevos planteamientos. Esto es importante porque se han confundido nociones de psicología y de procesos históricos con conocimientos válidos (esto no quiere decir que no puedan complementarse y/o generarse en esas áreas), pero es indispensable clarificar conceptos para que no queden en un estatus de sentido común y puedan acercarse a ser objetivos.
Desde la antigüedad, la filosofía se ha preocupado por la verdad, por el conocimiento verdadero, y ha buscado la forma de llega a él a través de disertaciones. Sócrates ha sido el ejemplo más importante de llegar a un saber por medio del razonamiento individual y colectivo, siempre con una visión que debe abarcar a toda la colectividad y tener un beneficio moral para todos. Fue su discípulo Platón quien plasmó todo su conocimiento en su obra Diálogos, en el cual da voz a su maestro para plantear diferentes creencias, reconstruirlas y generar algo nuevo.
A partir de dos diálogos platónicos, Teetetes y Menon, se establecen algunas características que deben cumplir las creencias para ser consideradas conocimientos.
a) Análisis Teetetes, es llamado también conocimiento proposicional o saber. La creencia debe 1) tener un hecho por existente (todo saber implica una creencia, pero no toda creencia implica un saber). 2) es “saber” cuando se identifica con la realidad (creencia verdadera); 3) debe tener suficientes razones.
Así, saber es una creencia verdadera y justificada
b) Análisis Menon. Se conoce por un sentido práctico, para actuar en el mundo o la realidad. Para este enfoque, cuando existe una garantía segura de que nuestra acción corresponde a la realidad, podemos confiar en que la creencia no fallará, entonces es conocimiento.
Cuando iniciamos nuestra vida universitaria entramos a un mundo distinto de conocimiento, porque la carrera que elegimos parte de un objeto de estudio más específico, más delimitado, que nos hace comprender el mundo con otra visión. Por esto mismo, plantear un contexto verdadero, donde la confianza para analizar situaciones, dar solución a problemas, pero sobre todo compartir una opinión personal respecto al mundo que nos toca vivir, se convierte en una acción indispensable para cada uno. Plantear una visión optimista respecto al desarrollo económico de México, por ejemplo, para mí no es un discurso perdido o una manera de no querer ver la realidad, al contrario, creo que existen áreas de oportunidades para crecer y desarrollarse, por eso debo ser cuidadosa al abordar el contexto general y poner en tela de juicio aquellas creencias que, sin bases reales, oscilan en una visión política irreal o una pesimista de carácter social de donde es imposible salir.
Somos parte de una sociedad, con conocimientos arraigados y creencias que deben ser cuestionadas si queremos plantear una nueva visión de trabajo y desarrollo. Nuestro conocimiento debe ser práctico, plantear soluciones, certezas, caminos nuevos, buscar el éxito como individuos y como colectivo y eso implica un constante empuje de nuestra parte.
Concluyo con unas palabras de nuestro autor: “Las razones son los eslabones con que la inteligencia alcanza la verdad y la amarra, que asegura el éxito de nuestra practica” (Villoro, s/f:7).

BIBLIOGRAGIÁS
Villoro, L. (S/F), “Creer, saber, conocer. Introducción. Del problema y el método”, Mimeo. Pag. 1-7

“Sobre las creencias en las creencias”

Psicología de las cosas y otros objetos, de Pablo Fernández Christlieb

Pretendemos establecer en este documento, determinar si los conceptos formulados por Pablo Fernández Christlieb son saberes, conocimientos o sólo creencias del autor del artículo referido en el premio de este ensayo, utilizando para ello las definiciones sobre tales tópicos que nos obsequia Luis Villoro. Es decir, discutiremos si creemos suficientemente que las afirmaciones del autor referido, son proposiciones correctas por estar bien formuladas para llamarlas conocimiento.
Creemos, nos permitimos decirlo así aquí, que para alcanzar a dilucidar la validez de la afirmación arriba planteada, requerimos apoyarnos en conceptos e ideas extra que nos den criterios sólidos para determinar lo atinado o no por parte de e lo planteado por Fernández Christlieb en el artículo ya referido.
Para afirmar si lo anotado arriba puede considerarse conocimiento, debemos de partir de la definición más acertado sobre tal concepto. Es decir, quedarnos sólo con la afirmación de Villoro de que el conocimiento se alcanza con “Una gran cantidad de pruebas positivas sobre, y no hay evidencia contraria. O, sin alternativa lógicamente posible”, juzgamos –creemos- no basta. Pues bien, se le indilga a los estudiosos de la inteligencia emocional el definir quizás el concepto de conocimiento más completo en la actualidad, dice: “conocimiento es la capacidad de poner en marcha las funciones intelectuales que permitan comprender y utilizar los procesos necesarios (asociación, memoria, imaginación, entendimiento, etc.) para adaptarse al entorno, aprender de la experiencia y superar los obstáculos.” (Orígenes y evolución de la Inteligencia Emocional, 2015).
Ante lo anterior, la lectura de Fernández Christlieb nos refiere que su intención es primero plantear que las percepción y sensación son construcciones históricas; segundo, que hay correspondencia en la fabricación humana de objetos físicos y conceptuales y la percepción y los sentidos, y tercero, que la cultura nos da un conocimiento de la realidad que no es perceptivo ni sensitivo.
Atacaremos de manera concreta, si Fernández Christlieb nos plantea creencias o no sobre sus intenciones referidas, y para ello iremos directamente a la parte medular del resumen de sus afirmaciones. Dice Fernández Christlieb : “Cuando la cultura contaba con pocas cosas de uso común el status de los objetos era idéntico al status de la gente que los utilizaba…”, según Villoro, la afirmación anterior la entendemos como una creencia, ya que no se aparta del concepto que este mismo nos regala de tal cosa: creencia es algo que “algunos elementos lo apoyan, sin existir evidencia que lo contradiga” y no puede ser más , por ejemplo un saber porque no nos ofrece una justificación suficiente para asegurarla como verdad para otros.
Seguimos, dice también Fernández Christlieb: “la realidad de los objetos, denominada percepción, y en la otra, la realidad de la gente, denominada sensación […] se hacen hacia la edad moderna, cada vez mayor, hasta el momento que la percepción aniquila a la sensación al convertirla en otro objeto más de percepción con lo cual el perceptor o sujeto, o sea la gente, se distancia incluso de sí misma.”, creemos –juzgamos que siguen siendo creencia la afirmación anterior por no ofrecer una contrastación con otros autores; es decir, la manifestación anterior aunque nos ayuda a superar obstáculos y poner en acción nuestras capacidades intelectuales, pero no nos ofrece una cantidad de pruebas positivas –otras opiniones o afirmaciones de otros sobre el tópico- que nos hagan ver que es un saber satisfactorio.
Un último ejemplo en éste corto ensayo, dice Fernández Christlieb: “Las ciencias, no las duras, sino las endurecidas como la psicología positivista, han hecho caso omiso de este tipo de este tipo de conocimiento, alegando, muy a su estilo, que no existe. Pero es que se trata de una realidad que no se puede conocer utilizando un conocimiento sólo apto para aprehender objetos…”; Luego, al igual que los otros dos análisis breves sobre las afirmaciones de Fernández Christlieb, aquí sigue siendo una creencia su manifestación, ya que creemos –pensamos-, que al afirmar “que no se puede conocer utilizando sólo conocimientos sobre objetos” es un ejemplo típico de creencia como anotan Villoro.
Dice Gasset. “Las creencias constituyen la base de nuestra vida, el terreno sobre que acontece. Porque ellas nos ponen delante lo que para nosotros es la realidad misma. Toda nuestra conducta, incluso la intelectual, depende de cuál sea el sistema de nuestras creencias auténticas. En ellas “vivimos, nos movemos y somos”. Efectivamente, el articulo analizado aquí ha resultado en verdad apasionante porque nos ha generado conocimiento de una realidad que acontece (y aconteció) con los conceptos de percepción y sensación que Fernández Christlieb nos ha obsequiado. Y nos resulta evidente pues que si llegamos a poder afirmar que las afirmaciones de éste son proposiciones correctas por estar bien formuladas para llamarlas conocimiento, según los estudiosos de la inteligencia emocional, vamos, conocimiento porque mueven nuestra funciones intelectuales para, pero no un conocimiento certero aún.

BIBLIOGRAFÍAS
Fernández, P. C. (2002, Julio). Psicología colectiva de las cosas y otros objetos. Psic. Social. Revista Internacional De Psicología Social, 9-20.
Orígenes y evolución de la Inteligencia Emocional. (2015). Consultado el 18 de marzo de 20016, de http://emocionesbasicas.com/metodologia/origenes/

creer · saber · conocer

El conocimiento es un proceso psíquico que acontece en la mente de un hombre; es también un producto colectivo, social, que comparten muchos individuos
Por Luis Villoro

Un ejemplo de conocimiento es; “Mi nombre es Alejandra Guerra” una creencia verdadera y justificada, es una proposición que sentimos es correcta y tenemos un argumento convincente para creerlo, y que de hecho es cierto. Pero ¿es un conocimiento a la creencia verdadera justificada? Para que el conocimiento sea equivalente a la creencia verdadera justificada, se deduce que la creencia verdadera justificada es necesaria y suficiente para el conocimiento.
La creencia es necesaria para el conocimiento, ya que sin la creencia que sería incapaz de mantener ciertos conocimientos. Por ejemplo, podemos decir que yo sé que yo estoy sosteniendo una pluma en mi mano, pero si no creyera que la esté sosteniendo en la mano no podría saberlo. Mi compañero Santiago Pulido lo define como ‘Para mí, las creencias forman nuestras personalidades, pero el conocimiento nos permite actuar de manera correcta y adecuada ante diferentes situaciones’
Un cierto nivel de justificación también es necesario para el conocimiento, ya sentir que sabes algo que debe tener algún argumento convincente para permitir a sí mismo para creerlo. Por ejemplo, “Veo agua que golpea la ventana, por lo que debe llover”.

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Verdad es también necesario para el conocimiento ya que si hay algo que no es cierto que se deduzca que no puede ser considerado como conocimiento. Por ejemplo, un vidente que predice que una tarjeta recogió de un paquete será un seis de corazones, a pesar de que tiene el derecho de tarjeta para los últimos 100 veces no se puede decir que saber la tarjeta será un seis de corazones hasta que es recogido de la manada. Así que los tres son necesarios para el conocimiento de un ejemplo podría ser “Sé que está lloviendo ya que el agua está cayendo de las nubes por encima de mi cabeza”.

La creencia no es el principio, sino el fin de todo conocimiento.
(Johann Wolfgang Goethe)

La única pregunta que queda es; son suficientes estos tres criterios? Parecería que son, sin embargo, es posible pensar en situaciones en las que una creencia verdadera se puede basar en una falsedad. Estos casos se conocen como casos Gettier un ejemplo es el siguiente; imaginar un hombre está durmiendo debajo de un árbol que tiene las hojas lo suficientemente gruesa como para detener cualquier lluvia de caer en él. Ahora bien, aunque este hombre está dormido alguien lanza un cubo de agua sobre él antes de proceder a la lluvia. Cuando el hombre se despierta él se encuentra húmedo y así cree que ha llovido. Es cierto que había llovido y el hombre tenía una justificación para creer de modo pero no tenía conocimiento de que hubiera llovido desde su creencia se basa en una falsedad.

“todo saber implica creencia pero no toda creencia implica saber”

Por lo tanto, parecería que una cuarta condición es necesaria para el conocimiento. Se cree que sólo las creencias que están justificados por un método fiable pueden constituir conocimiento. El problema con esto es que “fiable” es un término muy vago, por ejemplo, un coche fiable puede romper una vez al año, sin embargo, si un avión se rompió una vez al año sería poco fiable. También sostienen que las creencias que se basan en creencias falsas no se forman por un método fiable. Sin embargo no puede haber métodos confiables para la obtención de las creencias verdaderas que se basan en falsedades, por ejemplo, los aztecas creían que si se sacrificaron las personas a sus dioses el sol saldría de nuevo al día siguiente y cuando lo hicieron así que el sol efectivamente se presentan.
El Teetetes dicta que el conocimiento es un acto mera y puramente intelectual, que se desprende de sus relaciones con la práctica
Menón dice que el conocimiento viene de cuestiones más subjetivas y prácticas, basándose en la experiencia. Actuamos basándonos en lo que sabemos pero esto más bien se refiere a que actuamos base a lo que conocemos.
Sofía Acosta diferencia ambas ‘En ambos análisis, entre el Menón y la Teetetes, se le considera al saber cómo una forma de creencia verdadera y justificada en razones, pero solo en el Menón se presenta como una guía acertada en la práctica.’
Yo quisiera aclarar que a mi punto peculiar de vista hay distintos tipos de conocimientos

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En la carrera de Mercadotecnia todo se basa en la creencia de lo que a la mayoría le gusta, es complicado, pero existen ciertos conocimientos como los establecidos en el libro de la ‘Psicología del color’ el cual analiza los efectos del color en la percepción y la conducta humana.

Injusticia, Creencia arraigada o hecho innegable

Desde el momento en que naces eres influenciado por la familia, comienzas a afectar tu proceso de pensamiento. Un niño es como una esponja que absorbe las ideas y creencias. Las creencias se les enseña a un niño de maneras sutiles, simplemente escuchando las opiniones de sus padres acerca de todo, incluyendo la política, problemas sociales, problemas morales e incluso opiniones acerca de cómo se comportan los demás. Está dentro de la unidad familiar que una persona aprenda y tome como propios sus valores morales. Es a partir de sus padres que un niño se le enseña bien y el mal. A menudo esto es a través de la formación religiosa. Las creencias religiosas o la falta de creencias religiosas tienen una gran influencia en las creencias y valores de una persona. Parece que los individuos adoptan la forma de pensar, los valores y las creencias de los que les rodean. Las personas aprenden sus valores de sus familias por primera vez. Más tarde, muchos otros factores como los medios de comunicación, formación religiosa, sistema escolar, y los compañeros siguen influyendo en unas personas creencias.
Gasset determina las creencias como
‘Las creencias constituyen la base de nuestra vida, el terreno sobre que acontece. Porque ellas nos ponen delante lo que para nosotros es la realidad misma. Toda nuestra conducta, incluso la intelectual, depende de cuál sea el sistema de nuestras creencias auténticas. En ellas “vivimos, nos movemos y somos”.
En cambio, las ideas, las define como
Los pensamientos que tenemos sobre las cosas, sean originales o recibidos, no poseen en nuestra vida valor de realidad. Actúan en ella precisamente como pensamientos nuestros y sólo como tales. Esto significa que toda nuestra “vida intelectual” es secundaria a nuestra vida real o auténtica y representa a ésta sólo una dimensión virtual o imaginaria.
Un caso particular, una persona atea, está en estado vegetal y doctores decretan que no hay más que hacer, deberían desconectarlo, la familia religiosa reza día y noche, la ciencia ha hecho todo lo posible y descansan su fe en su religión, la persona despierta contra toda posibilidad medica. La familia religiosa tenía su creencia en Dios ellos no ponen en duda lo que paso, simplemente “fue Dios” pero el ateo tiene que replantear ¿de verdad un ser superior me regreso a la vida? pasa de estar en tierra firme, ha meterse a un inmenso mar de dudas.
“Puedes tener toda la fe que quieras en lo espíritus, en la vida después de la muerte, en el cielo y el infierno, pero cuando se trata de este mundo, no seas un idiota. Porque me puedes decir que tú pones tu fe en Dios para superar cada día, pero cuando llega la hora de cruzar la calle, yo sé que volteas a ambos lados.” Dr.House
En el caso de Brenda Damaris quedan claras ciertas cosas (sin el afán de crear un discurso político), por mucho tiempo como pueblo sabemos que no se puede confiar en el gobierno, al menos no en todo, ya que sus intereses – económicos- no se ven beneficiados al resolver ninguno de estos casos, pero ¿ tenemos al gobierno que merecemos? Yo personalmente no lo creo, ¿Será entonces que habrá que buscarlo? Se requieren gobernantes e impartidores de justicia que satisfagan a cabalidad todo aquello a lo que se han comprometido, pero esas idea de que el siguiente que se postule va cumplir a desaparecido, si hay que no nos deja duda alguna, es hecho de que nada va cambiar, triste creencia arraigada en lo más profundo. Karla hidalgo compañera de clase hace este acertado comentario “Actualmente, gracias a diferentes investigaciones, se ha podido comprobar lo que muchos ya temían, la participación del mismo Estado dentro de la desaparición de personas. Esto, un problema grave y a la vez impune.”

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A lo largo de la historia el problema de la justicia ha sido un motivo de reflexión, en el cual teóricos de la justicia hacen una referencia al respecto de su surgimiento. Aristóteles en el libro de la Etica Nicomaquea titulado “De la Justicia”, establece la diferencia entre justicia universal y justicia particular.
La primera, haría referencia al sentido normativo respecto a las relaciones que tienen lugar dentro de la comunidad y por lo tanto se dirige al campo de lo jurídico; la segunda, se referiría al sentido de equidad en cuanto a las acciones cuyo objeto particular es la distribución o intercambio de bienes. Observemos el caso de los 43 desaparecidos, lo que hicieron fue decir una serie de mentiras, que fueron probadas equivocadas, para después elaborar otra serie de mentiras e intentar acomodar todo acorde a un criterio aceptado por la sociedad, con apoyo de los medios de comunicación, en el caso de Damaris es muy probable que le dieran a su Madre los restos de una persona que seguramente le correspondía a su hija. Julia Davalos hace mención del hecho “Ante esto las familias demandantes de verdad y justicia exigen un gobierno más humano. Un gobierno real, no a un gobierno que no de la cara y que es engañoso. Porque realmente a pesar de que el arquetipo que se tiene sea piramidal (en dónde el gobierno y sus mandatarios está hasta arriba) el pueblo es el que debe y tiene que estar sobre el gobierno.”

Todo esto ha orillado a la sociedad mexicana a tomar justicia por su cuenta, buscando medios por los cuales conseguir la respuestas que no están siendo otorgadas por el gobierno y tratar que destapar las mentiras. Ernesto Schwartz, director de Gobernanza Forense Ciudadana indica la raíz más elemental de la palabra forense, que viene de foro: el sitio en el que los ciudadanos se encontraban y reconstruían los hechos a través de procedimientos retóricos, normalmente ligados a una disputa por la justicia.
Nos hemos convertido en una cifra más, y todo por la creencia de que en México nunca pasa nada.